FERIA DE ARTESANÍA

Fue en 1986 cuando un grupo de la peña Calagurritana decidió realizar una feria de artesanía enmarcada dentro del programa que esta peña realizaba para las fiestas patronales de agosto. La idea inicial era realizar una feria en la que los artesanos trabajasen cara al público, y esta idea primaria se ha ido manteniendo durante estas 20 ediciones.

Los comienzos no fueron fáciles, y muchas personas trabajaron a conciencia durante mucho tiempo para que este proyecto saliese a la luz. Fueron muchos los viajes que se hicieron hasta localidades, sobre todo del País Vasco, que eran referentes en las ferias artesanales. De esta forma fueron viendo diferentes formas de trabajar, contactaron con distintos artesanos y se informaron sobre la infraestructura necesaria para organizar un acto de estas características.

Durante estas 20 ediciones, gracias a esta feria de artesanía, por Calahorra han pasado más de un centenar de artesanos que han trabajado 'in situ' ante la atenta mirada de miles de personas que año a año han sido fieles a esta cita con la artesanía.

Madera, hierro, hilos, plata, latón, henna, fimo, papel, vidrio, cuero, pieles... muchos han sido los materiales con los que se han trabajado durante estos veinte años en un escenario que no ha cambiado a lo largo de esta historia reciente de la feria: el paseo del Mercadal.

Estando en la tierra en la que nos encontramos, la feria tampoco se olvidó de la gastronomía de nuestros pueblos, y cada año una decena de artesanos gastrónomos acercaron sus deliciosos productos a los visitantes. Quesos de Bergasa, embutidos de Nájera, mermeladas de Arnedillo, chocolates o fardelejos de Quel, rosquillas calagurritanas...decenas de productos que han ido haciendo las delicias de todo aquel que se acercaba por la feria.

Además desde hace nueve años, la feria cuenta con la exhaltación de vino de Rioja en la que bodegas de nuestro entorno más cercano han dado a degustar los mejores caldos de cada añada.

En un principio la feria se celebraba dentro de los actos previstos para las fiestas en honor a San Emeterio y San Celedonio, normalmente durante el fin de semana; pero debido a la gran acogida de este acto y a la masiva afluencia de público hace años la feria fue trasladada al fin de semana anterior a las fiestas como preludio de un cargado y nutrido programa festero.

Fue, por primera vez en 2003, con motivo del 25 aniversario de la peña Calagurritana, cuando la demanda del público obligó a los organizadores a ampliar la feria también al sábado por la tarde, una idea muy bien vista tanto por los artesanos como por el público fiel a este evento.

Después de 20 ediciones, la feria de artesanía se ha consolidado como un acto imprescindible dentro del calendario cultural y turístico calagurritano.